Aprovechando las ofertas de Steam de este fin de semana me compré Counter Strike: Global Offensive y recordé las partidas de CS 1.6 que jugaba hace unos años.

Counter Strike fue uno de mis juegos favoritos de PC. Desde la versión 1.3 hasta la 1.6 me mantuve jugándolo, primero en cabinas y luego desde casa conectándome a servidores. Pero la emoción se vivía solo en las cabinas de internet y en los torneos. Recuerdo haber cubierto algunas finales de torneos nacionales en donde decenas de personas estaban atentas a cada partida. Tras varios años en que la versión 1.6 fue la única, aparecieron otras como Source, pero no tuvieron el respaldo de los fanáticos. El año pasado salió Global Offensive y sí tuvo éxito. Además de salir para el Playstation 3 y el Xbox 360, varios torneos internacionales decidieron migrar a CS:GO como principal versión de Counter Strike.
Luego de ver esto y de darme cuenta que el juego estaba en oferta en Steam (a 5 USD), decidí comprarlo y comprobar por mí mismo que se mantenía la esencia del juego original. Lo que encontré fue algo similar a lo que ha sucedido con las nuevas versiones de Starcraft y Dota: el espíritu del juego se mantiene, y los gráficos han mejorado notablemente. No obstante, cuesta un poco acostumbrarse del todo.
Para los que no conocen el juego, terroristas y contra terroristas luchan en escenarios tratando de cumplir objetivos en un tiempo determinado. Cada bando cuenta con armas relativamente similares y el trabajo en equipo es esencial. En ese aspecto Global Offensive mantiene todas las características de las versiones pasadas y casi todas las armas también siguen presentes (no encontré la MP5). Se han añadido más granadas y el menú de compra es ligeramente distinto. Durante la partida es posible observar la acción desde el mini mapa y comunicarse con los compañeros a través del chat o del chat de voz.
Los mapas clásicos se mantienen: Aztec, Dust, Dust 2, Inferno, Nuke, etc, y se han agregado otros, siempre tratando de establecer choke points o puntos de encuentro para ambos bandos que sean equitativos. La calidad visual de los escenarios se ha mejorado notablemente.
Con respecto al gameplay, tuve que acostumbrarme un poco a la mira, pero más allá de eso, todo se mantiene igual. Podemos saltar, agacharnos, caminar y cambiar de armas con una sola tecla. Se han añadido nuevos modos de juego, aunque el Classic Match es el más popular, en el que debemos ganar una serie de rondas y luego cambiar de bando.
Algo que hay que tener en cuenta si es que queremos jugar en línea es la latencia. En juegos como este, en donde la precisión es importante, es preferible jugar sólo en aquellos que sean más cercanos a nosotros. No encontré servidores peruanos en la lista de búsqueda, pero creo que con algo de investigación en la red podría hacerlo (aunque luego de algunos minutos solo encontré servidores de CS 1.6). No obstante, podemos optar por jugar con bots de manera local.
En resumen, Counter Strike: Global Offensive es un juego recomendado para los fanáticos del clásico Counter Strike que quieran revivir esas épocas de vez en cuando, o que piensen volver a practicarlo de manera profesional en competencias. Lo jugué en PC a través de Steam pero también está disponible para PS3 y Xbox 360.