Y por eso amo el metal, porque siempre aparece alguien que te sacude las cosas y te muestra que aún tenemos cosas por decir a nuestra manera. La banda noruega de doom Magister Templi presenta su primer disco, Lucifer Leviathan Logos.

Paseándome por las páginas web de los sellos (algo que es necesario hacer cada cierto tiempo para toparse con sorpresas) encontré en Cruz del Sur a esta agrupación noruega que me ha dejado realmente impresionado. Se trata de Magister Templi, un nombre particularmente acertado para el tipo de metal que realizan.

Estamos ante lo que podríamos calificar de heavy/doom metal, cada uno en sus mejores expresiones. No es tanto épico, como los Altar of Oblivion, sino sobre todo misterioso y un poco ceremonial (luego en una entrevista confirmaron esta inicial impresión mía). Lo que pretenden fallidamente los Ghost acá está realizado superlativamente. El aire oculto y enigmático se logra tanto con las melodías pausadas de acordes espaciados herederas del rock de los 70 y la percusión clásica y cuadrática estándar ejecutada con precisión y personalidad que confieren a los temas esa rara cualidad que es hoy en día la calidad. En el aura general, la atmósfera, no la instrumentación, me recuerda a los franceses Magma de Christian Vander la agrupación progresiva produjo un notable sonido a comienzos de los 70 y mucho de eso lo encuentro en los aires de este disco.

En el plano musical lo que se debe destacar son las guitarras. La dupla a cargo son Dave Ullelland, quien toca una de 12 cuerdas, algo que supongo contribuye con la contundencia de los riffs que se han mandado en este disco. El otro integrante es Patrick Møller Nilsen guitarrista de la seguramente muy conocida en el mundo del under banda de black metal Svarttjern de la que tengo el honor de no saber ni un carajo. Seguro debe ser uno de esos pilares fundamentales de la actual escena que uno no conoce e igual es metalero. Volviendo a la banda, este guitarrista acá ejecuta con total solvencia el aspecto rítmico de su instrumento constituyéndose en un buen sustento para su compañero. Sin su concurso este disco no sería tan poderoso. La percusión como dije es enteramente clásica, pero tiene esa fuerza y eficacia que era muy común en las bandas de la NWOBHM. Había pericia técnica entonces y la obsesión por la velocidad aún no era la marca registrada del metal. Acá hay un uso coherente hasta de los platillos. Yo creo que hasta podría escuchar con calma solo los tracks de la percusión y no me aburriría. El bajo está a cargo de Sgt. V que quién será la verdad pero acá toca muy bien. Es verdad que no se desmarca demasiado pero al mantenerse apegado a la línea rítmica junto a la batería permite que las guitarras puedan decorar los temas con todos los arabescos necesarios. Su trabajo resulta realmente estimulante.

El otro aspecto que destaca en el disco es la voz. Es una gran voz, pero de un matiz infrecuente en el metal de lengua inglesa. Por lo pronto me suena mucho a la de Bunbury de Heroes del silencio una buena banda que no me gusta para nada, y que tiene un gran vocalista. Así, más gruesa, con un timbre frecuente en el rock en castellano de los 80 pero de una enorme profundidad, en sus momentos más agudos suena un poco a Geoff Tate, pero por lo general mantiene un hipnótica grave morosidad. Este registro, que podría resultar en una desventaja para un estilo que tiende a otros lirismos es, gracias a la inteligencia del vocalista, usado con eficacia y poco a poco nos acostumbramos y conseguimos apreciarla en toda su dimensión.

Todos los temas son buenos y variados dentro del estilo pero el más impresionante es el último, Vitriol, metal con guitarras acústicas, muy agresivas y potentes, más que un montón de grupos con guitarras eléctricas hiperdistorsionadas. Hasta hacen solos con punteos. El track tiene un final insospechado.

Si me pregunta, para mí es un bandón. Un disco rico en cada aspecto, que oigo y oigo y sigo encontrando matices disfrutables que hacen más valorable al aporte. Es posible que pase un poco desapercibido porque está en el sello Cruz del Sur al que creo le falta más arrojo para promocionar sus grandes bandas que incluso podrían tener éxito comercial. Lo recomiendo mucho.